Siete preguntas que hacer antes de encargar tu web
Contratar una web se parece a contratar una reforma: si no sabes qué preguntar, comparas por precio y te llevas una sorpresa. Estas siete preguntas ordenan casi cualquier conversación.
1. ¿Quién escribe los textos?
Es lo que más proyectos retrasa. Si los escribes tú y no lo sabías, la web se queda parada meses esperándote.
2. ¿El precio es cerrado?
Y qué pasa si pides un cambio a mitad. Que esté por escrito antes de empezar evita la conversación incómoda justo cuando ya no puedes echarte atrás.
3. ¿Con quién voy a hablar?
Si quien te vende no es quien construye, cuenta con que algo se pierda por el camino. No es descalificador, pero conviene saberlo.
4. ¿A nombre de quién queda el dominio?
La respuesta correcta es «al tuyo». Cualquier otra merece una explicación muy buena.
5. ¿Qué pasa cuando se publique?
Quién arregla lo que falle, en cuánto tiempo y a qué precio. Muchos presupuestos terminan justo el día de la publicación, que es cuando empiezan las dudas.
6. ¿Cómo sabré si funciona?
Si no hay medición configurada, dentro de seis meses no podrás decir si sirvió de algo. Y sin eso no hay forma de mejorarla.
7. ¿Qué NO incluye?
La más útil de todas, y la que casi nadie hace. Un buen proveedor te la responde sin ponerse a la defensiva, porque tiene claro dónde está el límite de lo que ha presupuestado.
Si alguna respuesta es vaga, no significa que te quieran engañar: significa que hay que concretarla antes de firmar. Después ya es tarde para todo.